TVN: Si no existiera, habría que inventarla

Vicente Sabatini, director de Programación TVN / La Segunda / La transición a la democracia en Chile ha sido reconocida como exitosa en todo el mundo. Los avances conjuntos logrados en política, economía, sociedad y cultura están a la vista y plantean nuevos desafíos a partir de lo alcanzado. Uno de los logros de la transición chilena ha sido la televisión pública, que ha permitido consolidar un modelo único a nivel internacional: un canal del Estado, autónomo, diverso e independiente; un Directorio representativo, plural e independiente; un canal autofinanciado, con misión y que contribuye a reforzar la identidad nacional y a unir al país, un canal responsable de más del 40% de la programación cultural de toda la TV abierta del país (2007)… Es tan grande el éxito de la televisión pública que nos hemos acostumbrado a algo impensable en otros países: TVN es el canal líder de la TV chilena.

Pero evidentemente los tiempos cambian y hay que adaptarse a los nuevos desafíos. Y como TVN es el canal de Chile, son muchas las voces que sugieren hacia dónde debe ir la televisión pública para seguir siendo líder. Algo de eso hay en las columnas de opinión de Juan Carlos Altamirano, ex director de programación de TVN, quien reflexiona sobre el futuro del canal, hoy sometido a la competencia permanente de una industria con seis canales de televisión abierta y decenas de canales de televisión pagada. Esto implica que quedó atrás la época del duopolio de TVN y el Canal 13 que recuerda Altamirano, y ahora la oferta es mucho más competitiva. Pese a este nuevo escenario, los resultados demuestran que TVN tiene la mayor cercanía y aceptación de los chilenos, con un liderazgo consistente en el tiempo.

En este contexto, es válida la pregunta respecto de cuál es el centro de gravedad de la televisión pública.

Y como las opiniones deben objetivarse y el análisis debe ser serio y desapasionado, es bueno analizar lo que dice la encuesta de atributos de marca realizada este año por la empresa Cadem. Para un número significativo de chilenos, TVN es por lejos el canal que mejor representa a todos los chilenos, es un espacio que identifican como pluralista y cercano. En cuanto a su programación, se lo identifica como el canal que exhibe la mayor cantidad de programas culturales. Otro atributo de la programación de la televisión pública que las audiencias destacan es precisamente la diversidad de su oferta. En esta misma línea, nos reconocen como el canal que tiene los mejores matinales, programas de reportajes, telenovelas nacionales, estelares y deportes. Todos estos datos permiten afirmar que TVN tiene una programación diversa que satisface a distintos grupos de la sociedad en cuanto a contenidos y formatos.

En el mismo estudio, cuando a los encuestados se les preguntó qué canal tiene el mejor noticiero central, el resultado fue TVN. Claramente el canal público es el primero en la industria gracias a que “24 horas central” sigue liderando, al igual que todo el 2008, el rating a las 21:00 hrs.

Más allá de la sana discusión sobre TVN, es muy necesario recoger y validar la opinión que tienen los chilenos y chilenas sobre su televisión pública. Y esa opinión valida que el modelo de la televisión pública nacional de Chile es uno de los logros de la transición a la democracia de Chile, porque une al país, lo fortalece y lo representa.

Por el solo hecho de ser el canal que mejor representa a los chilenos, si no existiera, habría que inventarlo.