Una dosis de tecno-fe

anciana-en-computadorPor Nicolás Copano / La Nación Domingo / Este mundo que las tecnologías abren se acaban las naciones -pronto se viene la constitución de Facebook y quien sabe si llegara a existir un primer ministro representante de los usuarios que le haga contrapeso al rey Zuckerberg- y las nociones antes imperantes.

Llegó marzo y esta ciudad se volvió escenario de una novela de ciencia ficción, con dos canales de noticias listos para contarnos el fin del mundo en vivo, como en esas películas de asteroides de fines de los noventa. Este fin de semana Santiago vive un fin de semana nerd-igioso. La muestra de Star Wars en Espacio Kennedy un lugar que da directamente a la Estrella de la Muerte del crédito, el Parque Arauco es tan importante como una exposición de piezas vaticanas para los fans de la cultura popular. Para doblar la apuesta, el estreno de “Watchmen” es como “La pasión de Cristo” del cómic.La obra maestra de Alan Moore es tan increíble que los fans evalúan que aunque Zack Snyder (el director de la maravillosamente sangrienta “300”, también basada en un cómic del otro titán de las historietas, Frank Miller) evite una herejía y siga casi al pie de la letra el relato gráfico, no llega a satisfacer del todo el imaginario. Y ojo que tiene una de las mejores bandas sonoras de todos los tiempos y escenas maravillosas. Incluso hay quienes plantean como el gran Jorge Baradit, autor de “Synco”, una delicia literaria que no tiene nada que envidiar a las grandes obras planetarias que probablemente no es necesario que el cine imite exactamente el lenguaje de una novela gráfica.
Si usted no ha leído jamás “Watchmen”, en todo caso, debe ir a vivir la experiencia.

Y de ahí poder insertarse en el maravilloso mundo de los cuadros y los dibujos. Uno de los personajes mejor logrados de la película es el Dr. Manhattan. Un dios humano que nace por un accidente científico, como gran parte de los personajes del mito del cómic cuyo nombre se utiliza para imponer un miedo descomunal. Ese dios humano es una expresión electrónica de nuestra fe en el hype. Presente, gigante, azulado en todas partes. Y este año el hype se llamará Twitter. Si 2007 fue de Youtube y 2008 de Facebook, este es el año del microblogging (un ítem que tratamos hace bastante tiempo ya en esta columna) y todo se resumirá en 140 caracteres. La vida terminó siendo un mensaje de texto.
Luego de una buena época de soportes nube cerrados, este año el microblogging desde Twitter y todas sus expresiones de búsqueda y filtro creadas por los usuarios obliga a Facebook a lanzar Facebook Connect que tímidamente se va apoderando de conocidos blogs para poder opinar con nombre y contraseña, además de data públicamente accesible para cualquiera. Hace poco recibí una crítica acerca del uso que le di a Twitter en el Festival de Viña para una transmisión experimental, pionera a nivel mundial, que reunió a más de mil comentaristas online. Lo principal era que el uso que le dimos no era lo suficientemente creativo e inteligente, que acababa por saturar.

En ese aspecto siento que lo que a la gente le emociona es una sociedad donde los usuarios de Mac pueden integrar en la barra de tareas un notificador de correos Gmail, un sistema de avisos de microblogging, otro sistema de alertas de RSS, entre otras aplicaciones que están siempre lanzando data, así como cuando acumulan MP3 con calidad de sonido horrible sólo para tenerlos en su lista. Cantidad por sobre calidad, a veces.

Este mundo que las tecnologías abren se acaban las naciones pronto se viene la constitución de Facebook y quién sabe si llegara a existir un primer ministro representante de los usuarios que le haga contrapeso al rey Zuckerberg y las nociones antes imperantes. Antes existían los curadores musicales y televisivos, grandes expertos hoy reemplazados por algoritmos matemáticos y la posibilidad de que todos participemos de la conversación.

Y para poder llegar al Olimpo, al paraíso de la fama momentánea, levantemos nuestros notebooks, demos gracias a Google que es justo y necesario y, en el nombre de Mac, Flickr y Deremate.com demos gracias al wifi y partamos en la paz de un servidor. Amén. //LND