VTR y canales europeos

Rafael Enrique Cárdenas / para Observatorio / Como hasta el momento nada está claro sobre el futuro de la recepción de los canales nacionales europeos -TV 5, RAI y Deutsche Welle- por los usuarios de la monopólica empresa de televisión por cable VTR y, al parecer, sólo la intervención de representaciones diplomáticas cohibe en su prepotente actuar a dicha empresa, les pediría encarecidamente a las embajadas comprometidas, de Alemania, Francia e Italia que persistan en su reclamo, a lo que también debieran contribuir las representaciones de Suiza, Bélgica y Canadá y, finalmente, la de la Unión Europea.

En cuanto a la invocada “reacción positiva de las representaciones diplomáticas”, a que se hace alusión en la carta al Director de El Mercurio de 9 de enero de la Sra. María Paz Epelman, Vicepresidenta A. Públicos y Responsabilidad Social VTR (sic, ¡vaya título!), no es eso lo que nos ha informado la prensa. Como ha declarado el representante alemán en su protesta de hace algunos días -protesta que también se produjo en los casos de Francia e Italia-, la Deutsche Welle no cobra un peso a la empresa VTR, porque el Gobierno Alemán lo considera un servicio público. Pero VTR, al parecer, discrepa de tal concepto y lo considera un lujo, por el que los usuarios debemos contratar con dicha empresa un paquete adiciónal.

Por otra parte, ¿quién da fe del carácter “masivo” o “de interés general” de los canales cuya incorporación conlleva el desplazamiento de los canales nacionales europeos del paquete básico de señales, como se pretende hacer creer en la carta al Director de El Mercurio por la Sra. María Paz Epelman? Considero una actitud de extremo desenfado el que se pretenda responsabilizarnos a nosotros, los usuarios afectados, de medidas que se nos imponen sin consulta previa y por las que sólo surgen explicaciones corporativas ante la molestia explícita de embajadas extranjeras.

Tampoco entiendo en qué se basa la Vicepresidenta A. Públicos y Responsabilidad Social VTR en su carta al Director de El Mercurio y posteriores comentarios en el blog del 9 de enero, para afirmar, respecto de los usuarios de VTR que abogamos por continuar recibiendo los canales nacionales europeos, “Lo más probable es que esos clientes en su mayoría tengan servicio digital”. Yo no lo tengo, ni me interesa tenerlo.

La controvertida cajita digital que se nos pretende imponer, sólo es una incomodidad. En mi caso, tengo programado el televisor para que al hacer zapping sólo se vea una mínima parte de los canales ofrecidos en el paquete básico por VTR, que no los elegimos los usuarios, sino que son el resultado de los paquetes básicos tras la fusión de dos empresas y, en mi opinión, contiene (hasta el momento) todos los canales que me interesan y me sobra fácilmente un 90%. Tampoco ha quedado para nada claro en esta polémica que vaya a salir gratis el servicio con la cajita. Asimismo, creo que prácticamente ningún usuario tiene un solo televisor, por lo que no basta una cajita per capita.

En cuanto a la transmisión en idiomas extranjeros, me parece que ello no es para nada un demérito y, más bien, puede ser útil a muchos. Como sea, TV5 transmite películas subtituladas durante toda la semana, al igual que algunos programas de conversación pregrabados, como Vie privée, Vie publique, en tanto, la Deutsche Welle transmite dos horas en castellano todos los días y no se trata de doblajes, sino de producciones paralelas en alemán, en inglés y en castellano, que en el caso del programa periodístico Cuadriga, lo conduce el chileno Gonzalo Cáceres

Si la empresa monopólica de televisión por cable VTR, realmente tuviera la voluntad de prestar un buen servicio a sus usuario y no abusar de su condición de cautivos, debiera dejarnos a nosotros elegir cuántos y cuáles canales deseamos recibir en nuestros hogares y cobrarnos en consecuencia. Rafael Enrique Cárdenas Ortega.